Neonazis en la guerra: la conexión española y su ecosistema

El barcelonés Brian Rodríguez lo dejó todo el año 2015 para integrarse a un batallón voluntario formado por militantes de ultraderecha en el este de Ucrania. Su es sólo uno de los ejemplos de una amenaza creciente en todo el mundo..

CF4JVMRWMAAm5UF

Por Pep Ginesta

La violencia neonazi ha dejado de ser algo asociado, exclusivamente, a grupos de cabezas rapadas y peleas o agresiones espontáneas. Cada vez es más difícil ignorar las señales. En una comparecencia a mediados de septiembre en el Comité de Seguridad Nacional de EE.UU., el ex agente del FBI, Ali Soufan, alertaba del crecimiento de la violencia ultraderechista en el mundo. Soufan lo tiene claro: él tuvo un papel destacado en monitorizar el extremismo violento de pretexto religioso de los 80 y 90 que culminaría con los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra el Pentágono y las Torres Gemelas. Lo cierto, es que antes de los mencionados ataques terroristas no le hicieron demasiado caso y creía que la amenaza se subestimaba. Ahora, asegura tener una sensación de déjà-vu con la violencia neofascista: que la historia se repite y su potencial obvia. Y las cifras le dan la razón.

El think tank New America documenta una macabra competición entre tipos de motivaciones ideológicas del terrorismo con víctimas estadounidenses y en solo americano. Con los asesinatos de El Paso de agosto pasado, la suma de la violencia de la extrema derecha y la de motivación misógina, o incel -un palabra que surge de la contracción de los términos ingleses involuntary celibacy(Celibato involuntario) -, a menudo entrelazadas, ganaba por goleada el mal dicho “yihadismo”. Y no es una cuestión de lobos solitarios, solamente. Ali Soufan ilustraba la dimensión de la amenaza de manera contundente: los ultras incluso “tienen su propio Afganistán”, un conflicto armado con el que aprender a hacer la guerra. Y “el epicentro del extremismo blanco supremacista parece estar localizado en Rusia y Ucrania”, remachaba.

En un artículo reciente del Centro Internacional para el Contra-Terrorismo publicado en julio del año pasado, el investigador Jacob Ware apunta que organizaciones como la Atomwaffen Division (AWD), una milicia neonazi, deben ser tratadas como grupos terroristas. Algo que queda lejos de la iniciativa de la administración Trump, que ha manifestado su voluntad de situar los antifascistas bajo esta etiqueta. El AWD es una organización fundada en EEUU y que ahora ya cuenta con delegaciones en las repúblicas bálticas, el Reino Unido, Canadá o Alemania. De hecho, en este último país, en Halle, se vivió el pasado miércoles 9 de octubre un tiroteo contra la comunidad judía localen pleno Iom Kippur. El autor, Stephan Balliet, grabó y explicar las motivaciones de su ataque: culpaba a los judíos de la destrucción de Occidente mediante el feminismo, que responsabilizaba de la caída de la natalidad, y negaba la Shoá, el holocausto de Hitler contra los que profesaban esta religión bajo el régimen nacional-socialista. Elementos clave del repertorio ideológico neonazi y incel que caracteriza el resurgimiento de la amenaza ultra.

Los asesinatos de Balliet siguen los patrones de otros individuos involucrados en atentados similares, como Brenton Tarrant, el atacante del oratorio islámico neozelandés de Christchurch, o Patrick Wood Crusius, el autor de la ya mencionada masacre de El Paso. Todas ellas acciones terroristas que los canales neonazis mundiales hicieron circular todo para amplificar el mensaje. Y es que Alemania ha vivido, las últimas décadas, un repunte significativo de la violencia de la extrema derecha que se traduce en grupos como la NSU, una guerrilla que operó entre los años 2000 y 2007 vinculado a la red Combate 18. Esta red es la enésima expresión del llamado nacionalismo autónomo, una corriente de inspiración anarquista y neonazi que promueve asociaciones informales con que actuar. Combate 18 está vinculada a Blood & Honour, “sangre y honor” en inglés, una de las marcas emblemáticas de la escena de los cabeza rapadas neonazis en Europa. En este ecosistema, también en Alemania, han convivido otros grupos con disposición a cometer atentados como Revolución Chemnitz o la trama Nordkreuz. Y la pregunta que alguien se puede hacer es la siguiente: donde queda el Estado español en este resurgimiento global de la violencia neonazi?..

perez1-e1571681879283

La conexión española en el frente ucraniano

En unas coordenadas políticas similares a las de Combate 18, la Confederación Nacional Revolucionaria de Bases Autónomas, más conocida por Bases Autónomas (BBAA), fue un grupo neonazi violento que actuó en España desde 1983 hasta 1995. Se relaciona BBAA con los asesinatos en 1992 de la primera víctima del racismo y la xenofobia reconocida como tal en el Estado, Lucrecia Pérez , y de un vecino de Alcorcón en 1995 , entre otros. Los vínculos entre el submundo cabeza-rapada neonazi y las aficiones radicales de fútbol eran marca de la casa del colectivo, como también ocurre ahora con sus homólogos alemanes. Con BBAA hay convivirían otros grupos como Acción Radical o Combate España , y le seguirían organizaciones como elFrente Antisistema , desarticulado en el Operación Panzer , o las delegaciones españolas de Blood & Honour y Hammerskin . Todas ellas opciones marginales que los últimos años habrían inspirado una nueva generación de militantes.

El barcelonés Brian Rodríguez Pérez lo dejó todo alrededor de 2015 para combatir al este de Ucrania con algunos integrantes de la unidad Rusich y el batallón Viking. Este batallón fue una unidad mecanizada de la autoproclamada República Popular de Donetsk y Rusich una milicia que empleaba como distintivo el Kolovrat, un icono de la mitología eslava similar a la esvástica que también da nombre a una banda de rock anticomunista (RAC) rusa. Ambas unidades estaban integradas por combatientes de ideología ultadretana y eran parte del llamado bando pro-ruso. Varias comparticiones a redes sociales indican que Rodríguez habría actuado en el paraguas del llamado Team Vikernes, Una unidad constituida por milicianos de los dos grupos anteriores y que toma su nombre de Kristian Vikernes, quien fue cantante de la banda de black metal noruega, Mayhem. Vikernes profesa, dicho por él mismo, un “racismo de inspiración pagana”. En una de las múltiples fotografías de Brian Rodríguez capturadas durante su estancia en Ucrania se le puede ver luciendo -en la correa de su ametralladora- el lema de las dagas de las juventudes hitlerianas “Blut und Ehre Kamaraden” ( “sangre y honor, camarada “, en catalán) enmarcado por dos cruces solares y una runa odal.

Hay que decir sin embargo, que los neonazis españoles de buena parte de las organizaciones referidas al principio de esta sección, entre las que destaca Combate España, ligada al entorno de la afición neonazi del Real Madrid, Ultras Sur, han mostrado su apoyo a las milicias ucranianas, situadas al otro lado de la trinchera de Brian Rodríguez. En febrero de 2014, Acción Nacional Revolucionaria, el grupo heredero de Combate España, se concentraba en las puertas de la embajada de Ucrania en Madrid para mostrar su apoyo a los ultraderechistas Pravy Sektor y el batallón Azov. Esta solidaridad se ha visto correspondida varias veces hasta el punto de que la Unión de Veteranos ucraniana anunció en octubre de 2017 la creación de un batallón de voluntarios para combatir por la unidad de España. Una iniciativa que nunca se llegó a concretar.

Así, la escena neonazi española, como buena parte de la escena ultraderechista global, tiene el corazón dividido entre los batallones extremistas ucraniano y ruso. Un conflicto en el que no han dudado de implicarse hasta el punto de apoyar a unos u otros con las armas en la mano. Otras guerras que generan más consenso entre la extrema derecha, como la de Siria, también han movilizado combatientes como Juan Manuel Soria Monfort , ex miembro del ya mencionado Frente Antisistema. Soria fue detenido en 2005 en la llamada Operación Panzer contra esta organización, a la que se le llegaron a decomisar, incluso, lanzagranadas. Sin embargo, la Audiencia de Valencia terminaría absolviendo los integrantes de este grupo en el año 2014.

La conexión local

Hoy por hoy, y al menos hasta donde se ha podido constatar, lejos de constituir una milicia como el AWD, el goteo de militantes de la extrema derecha española en conflictos armados actúa más como catalizador de un clima que no paso como algo estructurado. De hecho, todo proceso de radicalización violenta pide un clima propicio. Pero cuál fue el ambiente en el que había crecido en Brian Rodríguez la voluntad de coger una ametralladora? A unos 170 metros de su casa, Rodríguez tenía el gimnasio Puro Impacto, del que ha sido asiduo, fundado -entre otros- por Martí Pié Navidad. Pié es un habitual de la escena nazifascista catalana y el gimnasio del barrio barcelonés de La Sagrera que regenta es uno de sus principales puntos de encuentro.

A mediados de 2000, Martí Pié regentaba la tienda de parafernalia neonazi East End de Sant Feliu de Llobregat. Además, en 2003, ocuparía el trigésimo segundo lugar de la formación Coalición Españoles Bajo el Separatismo, integrada por los partidos España 2000 y el Frente Democrático Español, y en 2004 ocupaba el vigésimo quinto lugar de la lista de Estado Nacional Europeo (ENE). El secretario de ENE fue condenado en 2012 por difundir ideas genocidas. Y Martí Pié, hay que añadir, tiene amistad con Mario Albarrán Tena, ex cantante del grupo de RAC Odal y uno de los procesados por su vinculación a la organización Hammerskin.

Sin embargo, Pié no es el único con inclinaciones neofascistas Puro Impacto. En un encuentro en la sede de la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios, Javier Zarca, cofundador del gimnasio, participó de una barbacoa con el ilustrador y también usuario del Puro Impacto, Jordi Manero alias Woodcutter, famoso por sus polémicas ilustraciones en que Adolf Hitler tiene un papel destacado. Este es el ecosistema, el clima en el que Brian Rodríguez habría hecho vida antes de tomar las armas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s