Las personas más altas de la historia

Los gigantes han formado parte del mito, la leyenda y el folclore popular desde la antigüedad. Durante siglos, algunos arqueólogos han intentado encontrar evidencias de la existencia de una raza de gigantes, produciéndose curiosos casos como el del gigante de Castelanau, en el que un antropólogo francés aseguró haber encontrado los restos fósiles de un supuesto ser humano que llegó a alcanzar los 3,5 metros de altura…

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El turco Sultan Kosen de 31 años mide 2,51 metros – Foto: AFP

Ninguno de los hallazgos de supuestos hombres gigantes han sido confirmados por la ciencia, y esta supuesta raza de gran tamaño, fuerza y apariencia humana, seguirá formando parte de la mitología. Lo que sí ha podido confirmar y medir la ciencia en numerosas ocasiones, son las increíbles dimensiones de algunas de las personas más altas del mundo. Auténticos gigantes en realidad si los comparamos con el tamaño medio de cualquier otro ser humano, que llegan a superar los dos metros y medio de altura.

Entre las personas más altas que han quedado documentadas por la ciencia, y confirmadas también por el Libro Guinness de los Récords, destacan Zeng Jinlian, una mujer china que alcanzó los 2,48 metros de altura, siendo por ello la mujer más alta que ha existido jamás; y Robert Wadlow, que con sus increíbles 2,72 metros de altura es la persona más alta de la historia.

La mujer más alta de la historia

Fotografía de Anna Swan - Anna Haining Bates
Anna Haining Bates

Una de las primeras mujeres que se han podido documentar como la mujer más alta de la historia, fue Anna Haining Bates, una gigantesca mujer canadiense que vivió en la segunda mitad del siglo XIX, que mantuvo el récord durante varias décadas.

Hija de inmigrantes escoceses, Anna Swan pesó 7,2 kg al nacer, comenzando a crecer muy rápidamente desde entonces. Cuando contaba con cuatro ya tenía una estatura de 137 cms. de altura; a los once años medía 188 cms; y cuando cumplió los 15 años se volvió a medir, superando ya los dos metros. Su altura máxima, que convertiría a Anna en la mujer más alta del mundo, la alcanzó a los 18 años, cuando se documentó que medía 2,43 metros. Su peso solía estar entre los 150 y los 170 kg.

Anna sobresalió en literatura y música, siendo considerada una mujer muy inteligente. También destacó en sus estudios de actuación, piano y voz. En una visita a un circo de Halifax, conoció a Martin Van Buren Bates, otro gigante de la época conocido como el “Gigante de Kentucky”, debido a su altura de 2,32 metros, algo más bajo que Anna. Ambos se enamoraron y se casaron en 1871 en Londres.

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Anna y Martin

La pareja construyó una casa a medida para ellos, con techos que superaban los cuatro metros de altura. El primer hijo del matrimonio fue una niña que murió al nacer. El segundo hijo nació en enero de 1879, y aunque solamente sobrevivió once horas, fue el recién nacido más grande jamás registrado, con 10,7 kgs de peso y casi 75 cms. de alto. Fue reconocido así por el Libro Guinness de los Récords a título póstumo.

Anna Haining Bates murió finalmente mientras dormía en su casa, el 5 de agosto de 1888, justo un día antes de cumplir 42 años. Sin embargo a Anna aún es posible que fuera superada en altura la alemana Marianne Wedhe. 

Pauline Marie Elizabeth Wehde (1866-1884) conocida como Marianne Wehde, fue una joven alemana que se exhibió por su gran estatura en Europa a finales del siglo XIX. Nacida en Benkendorf, Alemania, comenzó a viajar exhibiéndose por su gran estatura de 2,18 mtrs., a los 16 años, primero en Inglaterra y luego en Francia e Irlanda. En 1882 fue presentada como la prometida de Joseph Drasal, un gigante checo de 2,29 mtrs. Ese mismo año actuó como “La Reina gigante del Amazonas” en la obra teatral Babel and Bijou en el Alhambra Teather de Londres.

Según parece, murió en Berlín, un mes antes de su decimonoveno cumpleaños, aunque a posteriori se declararía que falleció en París con una altura de 2,56 mtrs, un dato sacado de su promotor, pero muchas veces los representantes de fenómenos solían exagerar las características de sus representados para aumentar el interés. Aunque es cierto que Marianne murió muy joven y sin haber llegado a su altura definitiva, pues los afectados de gigantismo suelen crecer hasta la veintena y algunos, aunque muy lentamente, toda la vida.

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Dos décadas después se conocía el caso de Jane Bunford (1895-1922), una joven alta y delgada para su edad, pero con un crecimiento normal, midiendo 1,52 metros a la edad de once años. Debemos tener en cuenta que no han aparecido fotografías de Jane mientras vivía porque nunca fue una celebridad. Sin embargo, existen fotografías de su esqueleto, de las que hablaremos en un momento.

A la edad de once años, Jane se cayó de su bicicleta y se golpeó la cabeza contra el pavimento. Este accidente cambiaría su vida al dañar permanentemente la glándula pituitaria y forzarla a liberar hormonas de crecimiento a una velocidad incontrolada. A los trece años ya medía más de 1,80 cms.. Tuvieron que sacarla de la escuela pública porque le resultaba difícil encontrar sillas y escritorios, y los niños se burlaban constantemente de ella. La lesión sería también a la postre la causa de su muerte.

Jane Bunford alcanzó con 19 años una estatura de 2,33 cms. Ya con 21 años alcanzaría la estatura de 2,39 cms. Bunford rechazó varias oportunidades para beneficiarse económicamente de su tamaño y apariencia. Al final de su vida sentía un gran dolor debido a los problemas en las articulaciones y otras enfermedades, su columna vertebral tenía una curvatura severa. Debido a esto, no pudo mantenerse completamente erguida en sus últimos años de vida.

Se estimó que habría llegado a alcanzar los 2,41 metros si no hubiera desarrollado la curvatura de la columna vertebral. Su muerte y posterior entierro guardan cierto oscurantismo. Sería en 1971 que el Guinness World Records descubrió accidentalmente su esqueleto en exhibición en la Universidad de Birmingham. Aunque la Universidad se mostraba reacia a identificar el esqueleto, algunos trabajos de detectives lo identificaron como los de Jane. Esto causó cierta controversia porque se suponía que debería de haber  estado enterrada. Ninguna de las familias sobrevivientes de Jane aceptó la venta o donación de su esqueleto, y la universidad nunca dijo cómo lo adquirió. Sería en 2005 cuando el esqueleto recibió el entierro oportuno.

Zeng Jinlian, la mujer más alta de la historia
Zeng Jinlian

Nacida el 26 de junio de 1964, Zeng Jinlian es la mujer más alta de la historia que la ciencia ha podido documentar. Debido a su increíble crecimiento, a Zeng Jinlian se le hicieron varias mediciones de su altura, mostrando que a la edad de 4 años ya medía 1,56 metros, y con 13 años alcanzaba unos sorprendentes 2,17 metros de estatura.

Cuando cumplió los 16 años, Zeng Jinlian alcanzó los 2,40 metros de altura, y aún crecería más. Zeng Jinlian llegó a alcanzar una estatura máxima de 2,48 metros a la edad de 17 años, con un peso en esos momentos de 138 kg. Sufría de la curvatura de la columna vertebral y no podía soportar su altura manteniéndose totalmente erguida, muriendo prematuramente a la temprana edad de 17 años. Zeng Jinlian fue confirmada por el Libro Guinness de los récords como la mujer más alta de la historia. Es también la persona china más alta registrada.

El hombre más alto de la historia

Entre los casos más tempranos del hombre más alto del mundo que se han registrado, se encuentra Patrick Cotter O’Brien, un irlandés que alcanzó los 2,46 metros de altura, y era conocido como el “Gigante de Bristol”. Cuando O’Brien murió en 1806 no se pudo encontrar ningún coche fúnebre que fuera capaz de llevar su enorme ataúd, por lo que fue transportando por catorce hombres hasta la tumba.

En su testamento dejó indicaciones para ser sepultado bajo varios metros de roca sólida, con el objetivo de evitar una futura exhumación para investigaciones científicas o médicas. Sin embargo, los restos de Patrick Cotter O’Brien fueron examinados en 1972 por un equipo médico, que confirmó su altura de 2,46 metros, siendo la primera persona en la historia documentada que superaba los 8 pies de altura.

El récord de la persona más alta del mundo lo mantuvo O’Brien durante casi un siglo, hasta que se midió al estadounidense John Rogan a finales del siglo XIX, quien se convertiría a la postre en el segundo hombre más alto de la historia.

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John Rogan

John William Bud Rogan fue un antiguo esclavo nacido en Tennessee en febrero de 1868. A la edad de 13 años comenzó a crecer muy rápidamente, lo que condujo a padecer anquilosis, una rigidez anormal de las articulaciones que le daban además una apariencia esquelética.

Debido a su enfermedad, con catorce años apenas podía caminar aunque seguía creciendo a un ritmo vertiginoso. En 1899 comenzó a aparecer habitualmente en los periódicos, siendo conocido como el “Gigante negro”. En ese momento John Rogan había alcanzado su altura máxima, 2,67 metros de estatura, lo que le convertían en el hombre más alto documentado hasta ese momento. Sus manos tenían 29 centímetros de largo y sus pies medían 35 centímetros. A pesar de su increíble altura, únicamente pesaba 94 kilos.

Debido a su enfermedad se movía usando un carrito que usaba a modo de silla de ruedas, tirado por cabras. Se ganó la vida vendiendo retratos, postales y dibujos que realizaba él mismo, en una estación de tren. Su anquilosis fue finalmente la causa de muerte en septiembre de 1905, a la edad de 37 años. John Rogan fue confirmado por la ciencia como el hombre más alto que ha existido, aunque el récord le duró apenas un par de décadas, cuando fue superado por Robert Wadlow, la persona más alta de la historia.

Robert Pershing Wadlow junto a su familia
Robert Wadlow junto a su familia

Conocido como el Gigante de Alton o el Gigante de Illinois, el estadounidense Robert Pershing Wadlow se hizo famoso por ser la persona más alta documentada por la ciencia. Nacido en Alto, Illinois, el 22 de febrero de 1918, Robert Wadlow sufría de hiperplasia de su glándula pituitaria, lo que resultó en un nivel anormalmente alto de hormona del crecimiento, haciéndole crecer rápidamente hasta a convertirse en un auténtico gigante.

Cuando comenzó a caminar a la edad de once meses, Robert Wadlow ya medía un metro de altura, la estatura normal para un niño de cinco años. Con tres años alcanzó el metro y medio de estatura, y a la edad de 8 años su altura era de 1,83 metros, superando a su padre en estatura.

Se graduó en el instituto de la localidad a la edad de 17 años, midiendo 2,51 metros de altura y con un peso de 173 kilogramos. Se matriculó posteriormente en el Shurtleff College para estudiar derecho, aunque pronto comenzó a trabajar en eventos publicitarios, alcanzando una gran fama por todo el país.

Robert Wadlow nunca paró de crecer hasta su muerte. El 27 de junio de 1940 (18 días antes de su muerte), varios médicos de la Universidad Washington en St. Louis, Missouri certificaron que su altura era de 2,72 metros, con un peso de 199 kilos. El hombre más alto del mundo murió el 15 de julio de 1940 a la edad de 22 años debido a las complicaciones por una infección que había contraído dos semanas antes de forma accidental. Su gigantesco ataúd de casi tres metros y medio de largo pesaba más de 450 kilos. Tras su muerte, el Libro Guinness de los Récords confirmó a Robert Pershing Wadlow como la persona más alta de la historia.

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Además de los restos fósiles encontrados en Francia de un hombre del neolítico que se alega que podría pertenecer a una supuesta raza de gigantes, el denominado “Gigante de Castelnau”, existen también otros casos de personas que podrían haber superado a Robert Wadlow en altura.

Entre ellos destacan John Middleton, un supuesto gigante que vivió a principios del siglo XVII en Inglaterra, y que según la leyenda (y tal como pone en su lápida), habría alcanzado una altura de 2,82 metros. También se hizo popular a principios del siglo XIX, el caso de Feodor Machnow, un bielorruso que podría haber sido la persona más alta que jamás ha existido gracias a sus 2,83 metros que supuestamente llegó a alcanzar en vida.

Ninguno de estos casos han podido ser confirmados y documentados por la medicina, por lo que Robert Pershing Wadlow mantiene el récord Guinness con sus 2,72 metros de altura como la persona más de la historia, un auténtico gigante real.

Fuentes e imágenes: Documentalium // Weirdworm // Wikiwand

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