El Islam de Mahoma

Ante la oleda de atentados terroristas islamistas que Europa viene sufriendo desde mediados del siglo pasado, especialmente en las presentes décadas, parece conveniente recordar cómo y por qué surgió el Islam o Yihad…

Maome1

Para ello es preciso retroceder al siglo VII después de Cristo, cuando la mayoría de los árabes eran nómadas, vivían en la península de Arabia agrupados en tribus y tenían sus viviendas en los oasis del desierto, aunque, contrastando con estas primitivas formas de vida, existían las ciudades de La Medina y La Meca en las que habitaban poderosos comerciantes que llevaban una vida lujosa. Ésta última, rodeada del desierto y situada a pocos kilómetros del Mar Rojo, en lo que hoy es Arabia Saudí, era muy rica porque, al estar situada en un cruce de las rutas de caravanas que traficaban con mercancías, desarrollaba un gran comercio. En ella se encontraba la Kaaba o Casa de Dios que, según las creencias musulmanas, había sido construida por Abrahán y su hijo Ismael, de quienes los árabes suponían que descendían pero, aunque desde el siglo VI conocían a un Dios al que llamaban Ilah, del que procede el nombre de Allah, en el templo también había otros ídolos a los que rendían culto desde tiempos ancestrales.

A pesar de que Mahoma se valió de la guerra santa para imponerse política y religiosamente, en un documento conservado en Persia llamado AchtinameEl mensaje que el profeta hiciera llegar para fraternizar las relaciones con los hermanos cristianos tiene más de 1.400 años y es prácticamente desconocido entre los lectores de habla hispana, garantizó protección a los monjes del monte Sinaí y a los seguidores de la fe cristiana; además proclamó la paz y la fraternidad entre los seres humanos.

hermandadblanca_org_el-profeta-mahoma_opt

La Carta de Mahoma

Mahoma frecuentó el Monasterio del Monte Sinaí –como quedó escrito en el Corán-, donde tuvo buenas relaciones y largas discusiones teológicas con los monjes cristianos. En el año 626 de la era cristiana, el propio profeta concedió una serie de derechos y privilegios a “todos los cristianos, cercanos o lejanos”, incluyendo la protección a los cristianos bajo el dominio islámico, así como a los peregrinos en ruta hacia monasterios, libertad de creencias y movimiento, y exención del servicio militar.

Los seguidores de las facciones más radicales del Islam están intentando aniquilar cualquier vestigio del cristianismo en Oriente Medio y en zonas de África donde la fe de Alá es mayoritaria. “Existe una conspiración para eliminar a los cristianos de Oriente Próximo”, denuncia Teodoro II, papa de la Iglesia Ortodoxa Copta.

La fe musulmana es monoteísta y, como tal, ‘compite’ con el cristianismo en el ‘mercado de las almas’. Sin embargo, no es excluyente o al menos no lo era para el fundador del Islam, el profeta Mahoma, que garantizó protección a los monjes cristianos del Monasterio del Monte Sinaí y, por extensión, a los seguidores de la fe cristiana en un documento conocido como Achtiname (en persa “carta de la Paz”). La proclama de Mahoma, escrita de su puño y letra en el segundo año de la Hegira (626) es ‘una llamada a la fraternidad entre todos los seres humanos’.

Esta proclama es portadora del espíritu del islam, de su total tolerancia, de su misericordia con todos los seres humanos y su universalidad. Esta radica en el amor, la comprensión y el conocimiento y es un llamado a la fraternidad entre todos los seres humanos. Las diversas doctrinas, las distintas políticas, las organizaciones internacionales, los tratados y los concilios no han sido idóneos para poner en práctica una tolerancia capaz de abarcar a todas las personas con un verdadero espíritu de comprensión, con lo que esto significa para todo el mundo. Este mensaje es un riguroso examen de conciencia, que da público testimonio de que se inspira en la justicia divina y debe ser minuciosamente observado, cumpliendo de modo estricto con todos los postulados religiosos.

kaba-1880

La Kaaba y la Piedra Sagrada

En principio decir que La Kaaba es un edificio que debe su nombre: El Dado, El Cubo, a su forma y que sus esquinas están orientadas hacia los puntos cardinales. Está ubicado en La Meca, ciudad sagrada del Islam y lugar de nacimiento de Mahoma, en la península arábiga. Y para los musulmanes, su importancia es equiparable a la del Templo de Salomón en Jerusalén para los judíos, o a la de la Basílica de San Pedro en Roma para los católicos.

Se trata de un edificio que en su interior no contiene nada, excepto un buen número de lámparas y candelas de oro y plata y las tres columnas que soportan la techumbre de madera. Tiene una pequeña puerta en uno de sus laterales por la que se accede al interior y en su esquina oriental está encastrada en plata la venerada Piedra Negra que entregada a Abraham por el arcángel Gabriel. El edificio está siempre cubierto por una tela de seda negra, la Kiswa, que se renueva anualmente. Esta tela presenta una franja de textos del Corán, escritos en oro, que suelen hacer referencia a la Unicidad de Dios. Los musulmanes deben postrarse en dirección a La Kaaba (Alquibla) en el momento de realizar las cinco oraciones rituales diarias; si bien hay que señalar que no siempre fue así, pues en un principio Mahoma señaló que las oraciones debían dirigirse hacia Jerusalén.

Para los musulmanes es la morada de Dios y la consideran la primera obra de la creación. La tradición musulmana recogida en el Corán dice que la Kaaba fue construida hace 4.000 años por Abraham (Ibrahim) y su hijo Ismael (Ismail) en el mismo lugar donde Adán edificó el primer templo o morada de Dios que fue milagrosamente izado a los cielos antes del Diluvio Universal. Alrededor de este edificio se construyó en el siglo VIII la mezquita de Al-Haram. Bajo estas premisas, la peregrinación a este lugar santo es uno de los cinco pilares básicos del islamismo y todo buen musulmán siempre que pueda debe acudir, al menos, una vez en su vida en peregrinación para santificarse.

También hay que señalar que en origen se trata de una construcción pre-islámica, pues desde bien antiguo era un edificio sagrado, pero sin advocación concreta, que albergaba en buena armonía hasta 360 ídolos, a la infinidad de deidades que las tribus árabes adoraban antes de que Mahoma predicara las revelaciones que tuvo de Dios. El geógrafo Tolomeo cita la ciudad de La Meca (bajo el nombre de Macoraba) ya en el siglo II, lo que hace suponer que ya existiera un templo semita en el lugar, según algunos autores dedicado al dios Hubal.

Para los musulmanes, La Kaaba es la representación de la Osa Polar y por lo tanto el centro del Universo, en una visión un tanto esotérica, y la ubicación geográfica del corazón de la humanidad en una lectura más mística. Se trata del vínculo que une el mundo superior con el inferior y que fue el lugar de encuentro de los padres de la humanidad: Adán y Eva.

La Piedra Negra está engastada en un bloque de plata que aglutina todos los fragmentos que resultaron después de que estallara debido al calor provocado por un incendio en el año 683. Se trata de una pieza de basalto negro con posible origen volcánico de unos 30 cm. La piedra fue robada en 930 y restituida veinte años después. Para los fieles musulmanes la Piedra Negra es un meteorito extraterrestre que fue entregada a Abraham e Ismael por el arcángel Gabriel en la colina de Abu Qubays, quienes la empotraron en el lugar que actualmente ocupa y que marca el inicio y final de cada una de las siete vueltas rituales que cada peregrino debe dar a La Kaaba como los ángeles lo hacen en torno a Dios. Los peregrinos intentan besarla o tocarla en señal de veneración, nunca de adoración. Los musulmanes dicen que la piedra descendió a la tierra más blanca que la leche, pero los pecados de los hijos de Adán la volvieron negra.

La-Kaaba

La vida del profeta

Muhammad  nació en la Meca, lo que hoy es Arabia Saudita, el 26 de abril del año 570 , en el seno de una poderosa familia de comerciantes perteneciente al clan Hasin, de la tribu de los Qurais, un niño que se llamó Muhammad o Mahoma. El niño, huérfano desde los seis años, fue criado por un tío que se dedicaba al comercio por lo que consecuentemente se convirtió en un guía de caravanas. Ese trabajo, además de viajar, le permitió conocer las religiones judía y cristiana; además, en su primer viaje a Damasco contactó con los cristianos nestorianos condenados en el concilio de Éfeso por negar el dogma de la Santísima Trinidad y el carácter divino de la Virgen María; y a los 40 años, cuando gozaba de una buena economía, pues a los venticinco se había casado con Jadicha, una viuda rica de su edad, y siendo ya reservado y meditativo, se retiró a orar y a meditar a una cueva del Monte Ira, cerca de la ciudad donde, según comunicó a sus allegados, recibió revelaciones del Dios Allah a través del arcángel San Gabriel, con quien realizó un viaje nocturno a la Jerusalén judaica, en el cual le impulsaba a seguir la religión de Abrahán. Estas revelaciones se repitieron tres años más tarde por lo que, considerándose profeta y bajo el legado de Abrahán, Moisés y Jesucristo, frente al tradicional politeísmo de La Meca, su ciudad natal, comenzó a predicar la existencia de un Dios único y la vuelta a la religión de Abrahán. Rápidamente consiguió adeptos entre las gentes más pobres campesinas, de las que incorporó gran parte de sus tradicionales normas nómadas.

Como sus adeptos aumentaban constantemente, las autoridades se encontraron incómodas y comenzaron a perseguirle, de ahí que en el año 622 tuviera que huir al norte, a La Medina. Allí tomó contacto con los judíos y éstos le rechazaron por los errores de interpretación que a su entender Mahoma hacía de las Escrituras Sagradas; entonces esbozó una nueva religión: el Islam, en la que combinaba la persuasión con la fuerza que, para poder subsistir junto a sus seguidores, permitía que éstos atacaran a las caravanas y a las ciudades cercanas. Así comenzó la guerra santa: en ella había que convertir por la fuerza a los infieles árabes.

En La Medina, Mahoma se transformó en un político, religioso y militar: acaudillando a sus seguidores se apoderó primero de La Meca y en el 630 limpió la Kaaba de los ídolos paganos; seguidamente, en el 632, poco antes de morir, sometió a toda la Arabia, consiguiendo que las belicosas y dispersas tribus árabes pasaran a ser un pueblo unido.

Las creencias de Mahoma, inspiradas en el Dios Allah, fueron recogidas con variaciones por sus seguidores en diversos manuscritos, por lo que el califa Uthman Ibn Affan ordenó en el año 650 que fueran recopiladas y redactadas, bajo la versión oficial del califato, en un libro al que se llamó Corán. Dividido en ciento catorce capítulos que contienen oraciones y mandatos del Dios Allah mediante un número variable de versículos, pasó a ser desde entonces el libro sagrado de los musulmanes. Al crearse los califatos, en siglo VIII, fue la guía que les llevó a alcanzar una gran prosperidad dentro y fuera de sus fronteras.

Fuentes: ABC // WebIslam  // Wikipèdia// Público // ElMundo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s