Donald Trump y Kim Jong : el riesgo de un error de cálculo nuclear

“Corea del Norte es un problema, y un problema que será atendido”, dijo Trump en la Casa Blanca, en medio de las especulaciones sobre una nueva prueba nuclear por parte de militares norcoreanos…

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Por : Gideon Rachmann 

En 1950, una combinación de malentendidos en Washington y un error de cálculo de Pyongyang provocaron el estallido de la guerra de Corea.

Ahora, mientras el mundo contempla la posibilidad de otra guerra en la península coreana, el peligro es que los Gobiernos de EEUU y Corea del Norte vuelvan a cometer errores de cálculo y desaten un nuevo conflicto.

Muchos historiadores sitúan el estallido de la Guerra coreana en el discurso pronunciado por Dean Acheson en el Club Nacional de Prensa de Washington en enero de 1950. El secretario de Estado de EEUU habló de “perímetro de defensa de EEUU” en Asia y sugirió que Corea había superado ese perímetro. En Pyongyang, el líder de Corea del Norte, Kim Il Sung, pensó que EEUU no saldría a defender a Corea del Sur. Cinco meses después, sus ejércitos cruzaron el paralelo 38 e invadieron el Sur. Kim cometió un error de cálculo. EEUU salió a luchar.

La guerra de Corea se cobró la vida de cientos de miles de personas y provocó una batalla directa entre las tropas estadounidenses y chinas que nunca ha terminado de forma oficial. Hasta la fecha, la paz en Corea se mantiene por un armisticio, no por un tratado de paz formal .

Donde Acheson mostró indiferencia, el presidente Donald Trump está mostrando decisión, asegurando que EEUU pondrá fin al programa nuclear de Corea del Norte y lanzando claras sugerencias de que está preparado para tomar una acción militar preventiva. Sin embargo, una vez más, existe el peligro de que Corea del Norte reaccione de forma impredecible. El líder del país, Kim Jong Un, nieto de Kim Il Sung, ha adoptado la misma estrategia militarista basada en el aislamiento y la paranoia. Si el actual Kim llega a la conclusión de que EEUU está preparado para lanzar un ataque contra su régimen, se verá tentado a atacar primero. Su incentivo para moverse con rapidez se verá alentado por las historias que se narran en los medios de comunicación, en las que se asegura que entre los planes de guerra de EEUU está un intento de derrocar al líder norcoreano.

La doctrina militar de Corea del Norte, como se ha manifestado en los últimos ejercicios, prevé el primer uso de armamento nuclear para protegerse frente a una derrota. En opinión de Jeffrey Lewis, experto en la materia “la estrategia de Kim depende de que se anticipe en el uso del arma nuclear antes de que EEUU le aniquile o de que las fuerzas especiales localicen sus misiles. De hacer algo, tendrá que mover ficha primero”.

A pesar de que Corea del Norte aún no ha desarrollado un misil nuclear que pueda impactar en la costa oeste de EEUU, cuenta con misiles que podrían alcanzar a Corea del Sur o Japón. Seúl, la capital de Corea del Sur que se encuentra a tan solo 56 kilómetros de la frontera con Corea del Norte, es la ciudad más vulnerable.

El objetivo de las amenazas de Trump sobre un posible ataque en Corea del Norte es persuadir a China para que se convierta en un aliado de EEUU en la Península de Corea y conseguir que el régimen de Kim detenga su programa nuclear. Al Gobierno chino le preocupan los ensayos de Corea del Norte, por lo que continuarán presionando a Pyongyang.

Sin embargo, lo más probable es que la estrategia de Trump fracase, puesto que Corea del Norte no se echará para atrás. En tal caso, el presidente de EEUU se enfrentará a un dilema: retirar sus tropas de la Península de Corea o imponer, junto con China, unas sanciones económicas más duras.

Trump es capaz de cambiar de forma drástica su política. Por lo tanto, es posible que simplemente se retracte sobre las amenazas a Corea del Norte o que acepte esa situación como el cambio drástico que siempre ha buscado.

Sin embargo, Trump también podría convencerse a sí mismo de que otra opción viable es dar el primer golpe. Los militares opinan que es imposible detener el programa nuclear de Corea del Norte con una oleada de ataques y sin poner en peligro a Corea del Sur, a Japón y a las bases estadounidenses que se encuentran en la región.

No obstante, Trump tiene claro que las intervenciones militares son el factor clave para otorgar la imagen de grandeza que prometió a sus votantes. Pocos días después de bombardear Siria, el presidente estadounidense ordenó lanzar una bomba de gran calibre en Afganistán.

Varias personas del círculo interno de Trump creen que el presidente realmente se está planteando la posibilidad de dar el primer golpe en Corea del Norte. Pero, si Kim Jong Un ha llegado a la misma conclusión, puede que sea el líder norcoreano el que dé el primer paso.

Las sanciones de Estados Unidos no sirven absolutamente para nada, porque las llevan implementando desde la creación de la República… El programa nuclear norcoreano se basa en el propio desarrollo interno del país. El uranio y el plutonio proceden de minas propias; los científicos son ciudadanos norcoreanos y los aparatos que se usan están fabricados en la propia nación. Corea del Norte sigue una política de autarquía en la que busca desarrollarlo todo por sus propios medios sin depender de otras grandes potencias…

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