Némesis, la invisible compañera del Sol

Propuesta por primera vez en 1984, la denominada Hipótesis Némesis sugiere la posibilidad de que nuestro Sistema Solar sea muy diferente de como lo conocemos, con otra estrella alejada de nuestro sol, formando así un sistema binario. Se trataría de una enana roja o una enana marrón que orbitaría al sol a una distancia de 1,5 millones de años luz, un poco más allá de la Nube de Oort

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Sin ser aceptada por la mayoría de la comunidad científica y asociada en muchas ocasiones a pseudociencias o ciertas teorías y profecías como Nibiru o Hercólubus, la Hipótesis Némesis sigue contando con un buen número de seguidores. Sus defensores no solo consideran que esta hipótesis astronómica es posible, también sería la explicación del ciclo de las extinciones masivas que parecen producirse en la Tierra en intervalos de 26 millones de años.

En 1984 los paleontólogos David Raup y Jack Sepkoski publicaron un artículo donde afirmaban que habían detectado una periodicidad en las extinciones masivas que se han producido en el planeta los últimos 250 millones de años. Identificaron doce eventos de extinción durante este período de tiempo que se producían aproximadamente cada 26 millones de años como tiempo promedio. Aunque no pudieron explicar la causa de esta periodicidad, sugirieron que el motivo podía ser no terrestre.

Dos equipos de astrónomos formados por Daniel P. Whitmire y Albert A. Jackson IV; Marc Davis, Piet Hut, y Richard A. Muller, publicaron en 1984 dos hipótesis muy similares en la revista Nature que explicarían este fenómeno. Su hipótesis propone que nuestro Sol pueda tener otra estrella aún sin detectar como compañera, con una órbita muy elíptica que perturba periódicamente los cometas de la Nube de Oort, causando un aumento en el número de cometas que visitan el Sistema Solar interior y los eventos de impactos que se producen en la Tierra. Esta teoría se conoce como la Hipótesis Némesis o la Hipótesis de la Estrella de la Muerte (Death Star hypothesis).

De existir, no se sabe con exactitud cuál es su naturaleza. Mientras Muller sugiere que lo más probable es que se trate de una enana roja (con una masa inferior a la del Sol y mucha menos luminosidad), Daniel P. Whitmire y Albert A. Jackson creen que es aún más pequeña, y se trataría de una enana marrón. Su posible existencia sería también la explicación de la larga e inusualmente elíptica órbita de Sedna, un cuerpo menor del Sistema Solar tres veces más lejos del Sol que Neptuno, que tarda entre 10.000 y 12.500 años en completar su órbita alrededor del Sol.

A pesar de que esta hipotética estrella Némesis ha sido buscada en numerosas ocasiones, hasta el momento no se han obtenido resultados positivos. El Observatorio Leuschner de la Universidad de California falló en su intento de encontrar a Némesis en 1986. Tampoco pudo encontrar la estrella durante la década de 1980 el Satélite Astronómico de Infrarrojos (IRAS). Una de las búsquedas más completas se realizó mediante el proyecto 2MASS que hizo un reconocimiento del cielo nocturno entre 1997 y 2001 sin ser capaz de encontrar ninguna nueva estrella en nuestro Sistema Solar.

Con el lanzamiento en 2009 del telescopio espacial WISE, que realizó una exploración mediante infrarrojos del cielo con imágenes 1.000 veces más precisas que las de otros telescopios anteriores como IRAS, se esperaba poder hallar finalmente a Némesis. Tras analizar los datos recibidos de WISE, en 2014 prácticamente se descartó la existencia de un cuerpo del tamaño de Saturno o mayor en las cercanías de la Nube de Oort.

Sin embargo la hipótesis Némesis cada cierto tiempo vuelve a cobrar fuerza. En enero de 2016, Konstantin Batygin y Mike Brown junto con un grupo de astrónomos del Instituto de Tecnología de California, anunciaron que habían encontrado evidencias de la existencia de un noveno planeta (décimo si se considera también a Plutón como planeta), que sería del tamaño de Neptuno y estaría situado en el borde exterior del Sistema Solar. Tardaría en completar su órbita cerca de 15.000 años y se la ha denominado como Planeta Nueve.

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Nuestro Sistema Solar está lleno de maravillas y curiosidades que hemos ido descubriendo poco a poco gracias a las nuevas tecnologías disponibles. Si bien no se ha podido confirmar la existencia de una nueva estrella que cambiaría por completo nuestra idea del Sistema Solar, siendo éste binario, o de un nuevo planeta denominado de varias formas como Planeta X, Hercólubus, Nibiru, Tyche o Planeta Nueve, su hallazgo parece estar más cerca que nunca. El tiempo y la ciencia confirmarán o desmentirán esta Hipótesis Némesis o la existencia de un nuevo planeta en nuestro Sistema Solar hasta ahora desconocido.

Fuentes consultadas : Documentalium – Wikipèdia

 

 

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