De la cicuta de la Antigüedad al polonio de nuestros días

La fascinación del ser humano por los venenos se remonta al principio de los tiempos. Ya en el antiguo Egipto y en el mundo grecorromano, los tósigos se convirtieron en un arma de poder. En Roma fueron muchos los emperadores que alcanzaron la gloria gracias a ellos: Nerón mató a su madre, Agripina la Menor, quien a su vez había asesinado al emperador Claudio para conseguir la corona de su hijo. También en la Italia renacentista, y en la Francia de Luis XIV, las pócimas causaron estragos, y reyes, cortesanos y plebeyos perdieron la vida bajo sus efectos. Cicuta, arsénico, cianuro, talio, polonio…

Unos eran gobernantes, otros cabezas de la Iglesia o de otras religiones y algunos incómodos personajes, sobre todo artistas que, por una circunstancia u otra resultaban, incómodos para el poder. La lista de envenenamientos a lo largo de la Historia de la humanidad es muy extensa. Muchos de esos casos han sido descartados por improbables pero todavía quedan otros muchos crímenes, rodeados de leyendas, sobre los que planea el fantasma del veneno..

El libro de Adela Muñoz Páez, catedrática de Química Inorgánica de la Universidad de Sevilla, nos sirve como inspiración de una historia fascinante: realiza un insólito recorrido por los momentos más relevantes de la historia a partir de envenenamientos célebres, y nos descubre la composición de los venenos que acabaron con la vida de personajes ilustres como Sócrates, Cleopatra, el emperador Claudio, el poderoso monje ruso Rasputin o Adolf Hitler.

Una fascinante historia desde la ‘cicuta de la Antigüedad al polonio’ de nuestros días, una muerte cruel y dolorosa que se ha abierto camino por castillos, palacios y fortalezas buscando el final de vidas que convenía en su momento por razones políticas, económicas o de odio irreconciliable. Muchas de esas muertes forman parte ya de la mitología del veneno y a veces cuesta separar los hechos reales de las leyendas y los rumores. Mucho más si tenemos en cuenta que algunas de estas muertes, o la gran mayoría están aún por aclarar.

Hablamos del ensayo ‘Historia del veneno’ que sigue el trazado del cianuro, la cicuta, el talio, el polonio y los demás venenos que han dejado muerte a su paso. Como ejemplo, uno de los envenenamientos que ocuparon los medios y aún hoy en día sigue siendo un misterio :

Alexander Litvinenko: Un exagente de la KGB -sobre el que se dice que también trabajó para el CNI español- muerto en extrañas circunstancias. Y es que aunque casi desde el principio se supo que fue envenenado con polonio-210 altamente radiactivo en 2006, desde ese año se desconoce tanto la autoría material como intelectual del crimen.

Alexander Litvinenko murió ante los ojos del mundo, consumiéndose en un hospital londinense tras haber sido envenenado con polonio-210 altamente radiactivo tras una cena en un restaurante de alto standing de un hotel del barrio londinense de Chelsea. La agonía del expía del KGB exiliado en el Reino Unido terminó el 23 de noviembre de 2006, veinte días después de reunirse con dos antiguos colegas de los servicios secretos rusos en un hotel de Londres.

A día de hoy, aún se investiga quién estuvo detrás de la muerte del antiguo coronel del espionaje exterior ruso. ¿Fue un accidente en un negocio de tráfico de polonio? ¿Fue un asesinato? ¿Quién suministró el veneno?..

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s